420s.Club
El Club de Clubs 420

El Club de Clubs 420s

Inicio » Cooperativismo y Clubs  »  Le pedimos a una I.A. que nos hiciera un ensayo sobre cómo beneficiaría una política de clubs cooperativos de cannabis en México
Le pedimos a una I.A. que nos hiciera un ensayo sobre cómo beneficiaría una política de clubs cooperativos de cannabis en México
Contrary to popular belief, Lorem Ipsum is not simply random text. It has roots in a piece of classical Latin literature.

Le pedimos a una I.A. que nos hiciera un ensayo sobre cómo beneficiaría una política de clubs cooperativos de cannabis en México

La regulación del cannabis en México enfrenta el reto de implementar un marco que proteja la salud pública pero que también reconozca los derechos de los consumidores y generadores económicos en este sector en crecimiento. Modelos como el de clubs cooperativos de cultivo y consumo podrían ser una solución innovadora para nuestro país. Veamos en mayor profundidad sus potenciales beneficios.

Antecedentes de los clubs cooperativos

Este esquema se originó en Holanda en los años 80, expandiéndose luego a países como España, donde opera desde hace más de 25 años bajo supervisión gubernamental. Funcionan como asociaciones sin fines de lucro donde personas interesadas en el cannabis se organizan para autoabastecerse de forma colectiva y controlada, respetando límites estrictos de producción y tenencia para el consumo privado.

Estudios realizados en España muestran que los clubs no solo no han aumentado el consumo, sino que lo han hecho más seguro, al vender productos analizados y libres de adulterantes. También han disminuido el mercado negro mediante la satisfacción de una demanda que de otro modo estaría en la ilegalidad. Las autoridades españolas consideran que este modelo ha tenido éxito en objeticos de saneamiento.

Beneficios sociales y de seguridad

Al ser contempladas como asociaciones civiles registradas y reguladas por el Estado, las cooperativas de cultivo en México podrían tener un impacto positivo en diversos ámbitos. Por ejemplo, mejorarían la seguridad pública al reducir el mercado irregular manejado por el crimen organizado.

Esto se debe a que satisfarían la demanda de los consumidores de una forma legal y controlada, sacando de las calles gran parte del comercio ilegal. Algo similar ocurrió en estados como Colorado tras la regulación, donde disminuyeron los homicidios, asaltos y delitos relacionados con el narcotráfico.

Por otra parte, al contar con personal capacitado, los clubs podrían desplegar campañas de educación y reducción de riesgos para fomentar un consumo responsable y preventivo de problemas como la dependencia. Esto maximizaría los beneficios mientras se cuida la salud pública, un objetivo prioritario para cualquier política.

Beneficios económicos

México podría aprovechar esta industria emergente que ya mueve miles de millones de dólares a nivel internacional. Al ser empresas formales, las cooperativas deberían cumplir con obligaciones tributarias como cualquier empresario nacional.

Esto permitiría una recaudación fiscal adicional por impuestos a la producción, tenencia, comercialización y más. Sólo en Colorado, la regulación generó ingresos por casi 300 millones de dólares en 2019 que se destinaron a educación y otros fines públicos.

Además, el sector propiciaría nuevos empleos en áreas como cultivo, procesamiento, distribución, seguridad e investigación. Estimaciones hechas para México calculan la creación de hasta 120,000 puestos de trabajo si se regulara toda la cadena de valor del cannabis.

Oportunidades agrícolas

Nuestro país posee condiciones climáticas y recursos ideales para producir de manera masiva diversas variedades de cáñamo con fines médicos, textiles o energéticos. Su cultivo podría complementar y fortalecer la agricultura nacional, brindando a campesinos una alternativa rentable que les permita permanecer en sus tierras.

Países como Canadá, donde el cáñamo es un cultivo lícito, han logrado posicionarse como grandes exportadores aprovechando sus ventajas comparativas. México podría emular este caso para impulsar su comercio exterior con un commodity de demanda creciente en mercados prioritarios.

Investigación y salud

Regularizar el cannabis también allanaría el camino para ampliar la investigación científica en torno a su potencial terapéutico. Cannabinoides como el CBD y el THC han demostrado resultados alentadores en pruebas clínicas para tratar diversas patologías.

Contar con una producción legal y controlada permitiría evaluar mejor estos compuestos como alternativas de tratamiento, así como desarrollar nuevos medicamentos a base de cannabis con fines de salud. Esto abriría oportunidades para la industria farmacéutica nacional.

En conclusión, una política de clubes cooperativos bien reglamentada podría ser una vía innovadora y fructífera para que México avance hacia un marco más justo, integrador y provechoso en torno al cannabis. Sus beneficios multisectoriales la postulan como una iniciativa a considerar seriamente por las autoridades.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top